Cinco razones por las que NO confiar a una persona de 23 años tu estrategia de social media marketing. Cierto portal de temática similar a SoloMarketing publicaba hace unos días un polémico artículo sobre el hecho de que un social media manager debía ser obscenamente joven, a la sazón, prácticamente salido de la universidad.

Hoy salía publicada una segunda parte, “Cinco razones por las que confiar a una persona de 23 años tu estrategia de social media marketing”, respaldándose en un artículo de Lauren Rothering, una chica (obscenamente) joven con una prometedora carrera dentro de los social media.

Poniendo un punto y aparte en Rothering, cuyo perfil de LinkedIn animo a consultar, soy capaz de encontrar 5 razones por las que no confiarle mi estrategia de social media marketing a un milleniar. Ahí van:

  • Dominar una herramienta no es lo mismo que ser creativo: saber cómo funciona Facebook o Twitter no me convierte en social media manager, al igual que saber cómo funciona una turbina no me convierte en ingeniero. La creatividad no es una inspiración que te viene de repente, como decía Pablo Picasso, viene con el trabajo. Y trabajo es lo que les sobra a los veteranos del Social Media.
  • Tener interiorizados los social media puede hacerte cometer errores: cierto es que los milleniars, nativos digitales, tienen interiorizadas las redes sociales desde la cuna, y eso les facilita encontrar el tono con el que dirigirse a las redes. Pero esto va dentro de una estrategia de marketing, sazonado con un concepto global, y con una pizca de monitorización. Si lo tienes tan interiorizado y no sigues los pasos adecuados, puedes estrellarte.
  • Los milleniars son gente confiable… ¿los que pasan de los treinta no? Es cierto que, por tener 23 años, no significa ni que no se pueda confiar en ti, ni que seas inmaduro, pero ¿es esto un argumento (esgrimido por Rothering) para trabajar en los social media? ¿Alguien pone en su CV, debajo de la licenciatura y el máster, que es muy maduro y confiable para su edad?
  • El individualismo de los milleniars puede ser bueno para las marcas… entonces un yuppie también será bueno. Estamos de acuerdo en que hay ciertas virtudes que favorecen a quien trabaja en los social media, como que sean buenos comunicadores, amantes de las tecnologías, dinámicos, creativos, etc. Pero nos estamos limitando a dar cualidades genéricas que puede tener una persona de 30 ó 40 años, sin incidir en nada concreto.
  • (De mi cosecha) La  experiencia es un grado… de separación: Con la actual situación laboral en España, si yo tuviera una empresa y buscara un social media manager, sus cualidades personales (individualista, creativo) sería el DVD que te regalan con la televisión. Quiero a alguien que tenga experiencia gestionando medios sociales. Quiero alguien que sepa estrategias de marketing, y las herramientas a utilizar para ponerlas en marcha. Quiero alguien que, en suma, haya tenido problemas, haya cometido errores y haya sabido solventarlos. En ese caso, me da igual que tenga 23 años que 40, pero la estadística afirma que es probable que a más años, más experiencia. Y el profesional que ha sabido pasar de la publicidad o la comunicación escrita al mundo virtual ha hecho una transición sabia y vívida, que le da bagaje.

Y antes de que reciba numerosas críticas sobre esta opinión, diré que es eso, una opinión, como la de Lauren Rothering, y no pretendo con ello desacreditar a los profesionales de 23 años, pero sí reconocer el trabajo y la trayectoria de grandes profesionales del Social Media como Isra García, Pedro Rojas, Dolores Vela o Inma Jimenez. Todos mayores de 23 años.



 

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4 Comentarios

  1. Joel Pinto dice:

    Yo no voy a criticarte en lo absoluto, Sandra. Al contrario, debo felicitarte por la valentía de escribir este artículo en un momento en que pareciera que el terreno del social media se ha convertido en un campo de batalla entre los que quieren quedárselo para ellos sólos, y los que tenemos una larga experiencia en el mercado y podemos aportar valor.

    Es lastimosamente una realidad. Leí el artículo al que te refieres, y la segunda parte, y no deja de sorprenderme el hecho de que se quiera crear una abismo tan grande entre los profesionales jóvenes y los no tan jóvenes.

    ¿Dónde queda entonces aquél refrán que dice “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”? ¿Es que acaso la experiencia profesional recogida durante los años, luego de numerosos eventos, prácticas, campañas, propuestas, y otras cosas, ha dejado de tener valor?

    ¿O se trata de que todos tenemos que convertirnos en los chicos guays que nos vamos de copas todas las noches para socializar y hacer “networking”, y twitear a diestra y siniestra lo que hacemos?

    • Sandra Arias dice:

      Muchas gracias, Joel.

      Me gustaría responder con este comentario a las puntualizaciones de danielkaar y Hermy

      Como comentaba en el artículo, y espero que no se me haya malinterpretado, no pretendo devalorizar a los jóvenes profesionales que quieren inscribirse en el mercado laboral, sino dar valor a los maduros profesionales, con años de experiencia y conocimiento a sus espaldas, que tienen mucho que aportar a la empresa. No debemos olvidar que, si bien hoy en día hay postgrados y especializaciones en Social Media en universidades y escuelas de negocios, las primeras estrategias en el nuevo medio fueron ideadas, de manera autodidacta, por profesionales veteranos que habían trabajado en medios offline y que, gracias a su experiencia y formación, supieron adaptarse a las nuevas exigencias.

      Es por ello que no estoy vetando de los Social Media a los jóvenes, al contrario: sería echar tierra sobre mi propio tejado, ya que soy menor de treinta años: lo que pretendo poner en relieve es que alguien que lleve 25 ó 30 años en el mundo de la publicidad o la comunicación en general no es un “dinosaurio” virtual. Sólo hay que ver los ejemplos citados para darnos cuenta de que los grandes nombres, los grandes estrategas del Social Media son bastante mayores de 23 años. Y eso tiene un valor.

  2. danielkaar dice:

    Excelente! Yo diría más. En las redes sociales se gestionan relaciones entre personas. Si tienes 23 las ves de una manera, si tienes más de 50 las ves de otra. Más aún. Ni siquiera la cantidad de títulos garantizan que puedas hacer bien tu trabajo. La educación de hoy enseña básicamente a ser alumno, a gestionar la actividad de cursar, cosa que está bastante lejos del aprendizaje y muy lejos del aprendizaje acerca del propio mecanismo de aprendizaje. Por eso tenemos profesionales de 35 con dos títulos universitarios, algun master y algún doctorado, que no pueden hilvanar un discurso en público… Hay una gran confusión en este mercado que necesita sobrevalorar la juventud.

  3. Hermy dice:

    Vaya, para un campo en el que los jóvenes podemos tener salida, resulta que estamos también como en el resto de los trabajos, con el temita de la experiencia, razón principal por la que en España tenemos, la tasa de paro juvenil que tenemos. Muchas gracias…

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