Uno de los errores que solemos cometer cuando nos adentramos de forma profesional en este mundo oscuro para muchos del Social Media, es pensar que nuestros objetivos se van a cumplir por el mero hecho de tener muchos seguidores y fans.

Si bien es cierto que el hecho de tener muchos usuarios que siguen nuestra actividad en las redes sociales nos proporciona cierta relevancia y más visibilidad, no es algo definitorio de nuestro éxito a la hora de realizar nuestras estrategias en los medios sociales. Como ya he dicho en otras muchas veces, los fans y followers no son más que el resultado de un trabajo bien realizado, pero en ningún momento supone un garante de que tendremos más éxito que el profesional que tiene más que nosotros.

Mi madre siempre decía que “el perfume viene en botes muy pequeños”, algo que puede aplicarse perfectamente en este caso, puesto que no es lo mismo tener muchos seguidores y fans que tener una comunidad. Una comunidad es muchísimos más que mil seguidores.

Como sabemos, existen muchas clases de usuarios en las redes sociales, tomemos de referencia mi plataforma favorita, Twitter. Estos usuarios se conforman de manera muy diversa, y no por seguirnos son parte de la comunidad.

Una comunidad está formada por usuarios que aportan valor añadido, que crean interacciones con nosotros y entre ellos mismos, que dicen lo que opinan, que piden lo que les interesa y que denuncian lo que no les gusta.

En conclusión, una comunidad participa tanto de nosotros como nosotros de ella.

La comunidad son usuarios valiosos para nosotros por lo que nos aportan, no esos otros perfiles que nos siguen igual que siguen a otros miles para ver si les hacemos follow back y luego nos dejan. Esos no son valiosos, no nos aportan absolutamente nada.

Sin embargo, hay otros usuarios que permanecen en la sombra, que te siguen porque les interesa lo que compartes, lo que creas, pero que no han dado el salto aún a interaccionar con otros miembros de la comunidad. Ni contigo.

A priori, esos usuarios tampoco son muy valiosos, puesto que no crean conversación ni generan valor, pero, sin embargo son potenciales miembros de la comunidad, sólo que están esperando el momento preciso para lanzarse a la piscina. Se trata de usuarios que pueden llevar poco tiempo en el mundo dospuntocero y que aún no se deciden a dar el salto mortal.

En resúmen, como profesionales no nos interesa tener muchos seguidores, sino una comunidad, aunque sea pequeñita, de personas que tengan algo que decir y lo digan libremente, enriqueciendo al resto de usuarios y a nosotros mismos.
¿Y tú, qué piensas?

 

Tags: followers, redes sociales, seguidores

 

2 Comentarios

  1. Joel Pinto dice:

    Muy buen post, Inma, y un tema que siempre debemos tener en cuenta: ¿Qué vale más la pena? ¿Tener una inmensa cantidad de usuarios que no hablan contigo? ¿O tener pocos usuarios pero que la mayoría de ellos conversan animadamente cada vez que publicas algo? ¿Dónde se produce más enriquecimiento? ¿Dónde hay más potencial?

    Cómo bien lo dices, más vale tener una comunidad, aunque sea pequeñita.

    Te dejo este artículo de mi blog que complementa (creo) tu publicación de hoy :-D

  2. Inma Jiménez dice:

    Muchísimas gracias por tu comentario, Joel! Siempre es un placer verte y leerte!

    Por desgracia, aún hay muchas marcas que no se percatan de esto, sino que lo único que pretenden es aumentar el número, aunque después no sepan qué hacer con ellos. Creo que es cuestión de conocer cómo funciona lo dospuntocero, ¿no te parece?

    Un abrazo fuerte

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