Noticias

¿Cómo afecta la crisis a tu público objetivo?

En la actualidad se maneja con bastante frecuencia el concepto de crisis económica y las repercusiones que tiene, sin embargo las organizaciones y empresas deben aprender a convivir con ésta y adaptarse, tanto al macroentorno como al microentorno que las rodea. Deben exprimir la información que puedan para enfocar sus estrategias de actuación de un manera efectiva.

En la actualidad se maneja con bastante frecuencia el concepto de crisis económica y las repercusiones que tiene, sin embargo las organizaciones y empresas deben aprender a convivir con ésta y adaptarse, tanto al macroentorno como al microentorno que las rodea. Deben exprimir la información que puedan para enfocar sus estrategias de actuación de una manera efectiva.

En primer lugar, el público objetivo puede seguir siendo el mismo, aunque sus posibilidades adquisitivas no lo sean. En este caso debe plantearse un cambio en la estrategia de precio llevada a cabo. Hay que adaptar los precios para que la campaña no se convierta en un fracaso, arrastrando a la compañía. Pues a pesar de ofrecer un producto que guste y se adapte a las necesidades del público objetivo, aunque la campaña tenga un fuerte concepto creativo, y la estrategia sea cuidadosamente elegida, las ventas podrían disminuir.

En cambio, puede darse el caso de querer mantener el precio alto por el surgimiento de posibles asociaciones negativas, como puede ser la relación concepto precio- calidad, que a menudo lleva a los consumidores a conclusiones equivocadas acerca de la posible situación “difícil” en la que se encuentra la empresa.

Percibir un peligro relacionado con el futuro de la compañía es muy perjudicial, implica a numerosos públicos, incluidos los accionistas

Habría que llevar a cabo una selección de público objetivo distinto, un público que pueda permitirse adquirir el bien o servicio ofertado a pesar de su precio. Esto ocurre en empresas cuyas estrategias centrales son relacionadas con el prestigio y la exclusividad, se centran en grupos que no son muy numerosos, pero cuyo poder adquisitivo es alto.

Por último, no hay que olvidar que el precio, desde el punto de vista del marketing, no es solo el valor monetario que se intercambia, sino todos los gastos que le supone al consumidor adquirir el bien o servicio, incluyendo el desplazamiento, el tiempo invertido y las dificultades para conseguirlo.

En definitiva, las organizaciones deben tener en cuenta los cambios que se producen y la manera en que estos cambios afectan a su público objetivo.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

 
Subir