Marketing

¿Cómo evitar que tu newsletter termine en la carpeta de Spam?

El email marketing contionúa siendo una de las estrategias más populares entre los marketeros a la hora de planificar campañas. Y es que, a pesar de los malos augurios de muchos en los últimos años, sigue siendo una de las estrategias más eficaces y que mayor retorno de la inversión reportan. Sin embargo, esto no significa que el email marketing esté exento de problemas y que no presente ciertos desafíos para las empresas que lo implementan. De hecho, para muchos consumidores que no utilizan el correo electrónico de forma habitual pueden resultar molestos, por lo que si no lo hacemos bien, podemos conseguir el efecto contrario y no solo daremos al traste con todos nustros esfuerzos, sino que además acabaremos empañando nuestra imagen de marca.

Según un reciente estudio llevado a cabo por Campaigner, la mitad de los consumidores afirma que recibe demasiados emails publicitarios y que estos saturan su bandeja de entrada, lo que hace que el contenido les parezca poco importante. Un tercio de los encuestados señala que preferiría recibir recibir este tipo de información como mucho una vez al mes y que la información fuera más concreta. En cualquier caso, lo cierto es que un 75% afirma que es más probable que abran este tipo de comunicaciones que otras y para muchos continúa siendo su forma preferida de recibir información de las marcas.

Entonces, ¿dónde empieza realmente el problema? ¿Cuál es el secreto de que una campaña de email marketing funcione y otra no? La clave está en cómo se hacen las cosas para evitar que nuestros correos terminen en la bandeja de correo no deseado. A continuación te explicamos cómo.

email marketingNo utilices frases engañosas

Muchos vendedores, con el objetivo de que sus mensajes resulten más atractivos, utilizan frases en el asunto que hacen pensar a los usuarios que en el interior van a encontrar algo diferente. Es decir, se promete una cosa y luego se pone otra. Puede que sirva para que el consumidor abra una vez el email, pero ten por seguro que no lo hará más y, lo que es pero, es muy probable que meta a la marca en la carpeta de Spam.

No seas pasivo agresivo

Aunque el cliente decida no abrir tu email, esto no lo convierte en tu enemigo. No hay que ser maleducado, ni agresivo, ni sarcástico. Y es que si el usuario se encuentra muy ocupado, en primer lugar no tendrá tiempo para esas “tonterías” y, en segundo lugar, puede que no le siente demasiado bien.

No seas pesado

Muchas empresas consideran que sus mensajes son muy importantes, lo que hace que envíen demasiados emails y que terminen cansando a los consumidores. Sin embargo, estos no tienes por qué estar interesados en lo que les mandamos. Únicamente tenemos que enviar mensajes cuando tengamos algo importante que decir. El hecho de que aumentemos la frecuencia no significa que se vayan a abrir más.

Segmenta mejor tus campañas

Una de las principales quejas que los consumidores tienen hacia los spammers e que muchas veces envían mensajes que no ienen nada que ver con su realidad ni con sus preferencias. Si tenemos una compañía de seguros, resultaría absurdo, mandar este tipo de mensajes a personas que ni siquiera tienen coche. Por eso, es importante que sepas enviar a quien le interesa lo que le interesa. Splamente así tu campaña tendrá más éxito y conseguirás no eprjudicar tu imagen de marca.

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