Marketing

Cómo se utilizan las emociones para aumentar las ventas

No cabe duda de que las emociones se han convertido en un elemento cada vez más importante y más buscado por las marcas para conseguir que los clientes eljan sus productos o servicios por encima de la competencia. Y es que, gracias a ellas, es posible mantenerse en la mente del consumidor, fidelizarlo, conectar con ellos y, sobre todo, impulsarles a tomar la decisión de compra.

Aunque creas que tomas tus decisiones de compra en base a razonamientos lógicos, lo cuerto es que las emociones juegan un papel clave en este proceso. Investigaciones recientes revelan, de hecho, que las emociones tienen un peso mucho mayor a la hora de comprar, pero que influyen más para unos productos que para otros. Y actúan sin que nosotros seamos conscientes de ello, por lo que resulta mucho más difícil de controlar. Con lo cual, es algo que las marcas deben tener en cuenta y aprender a utilizarlas en su favor para empujar al consumidor a elegir los productos de su negocio y a fidelizarlo. Pero, ¿cómo se hace?

emocionesHace falta conectar con la parte emocional del cerebro

Las empresas deben ser capaces de conectar con la parte emocional del cerebro. Según un reciente estudio sobre neurociencia, para casi todas las deciciones que debemos tomar en nuestra vida diaria terminamos recurriendo al plano emocional. Lo que se extrpola a las compras que hacemos. Conectamos con nuestros sentimientos y emociones a través de nuestros recueros y experiencias y los tomamos como base para tomar unas decisiones u otras.

Por ejemplo, si realizamos un viaje y nos quedamos en un hotel que no nos gustó, lo más probable es que no volvamos a reserva una habitación en el mismo establecimiento y puede que en ningún otro de la misma cadena. Pero si nos gustó o incluso vivimos una experiencia positiva en él relacionada con otros motivos, es muy probable que repitamos. Así pues, las emociones que relacionamos con un negocio en concreto determinan las decisiones que tomamos como consumidores.

Hay emociones que tienen más peso que otras

Existen emociones que funcionan en nuestro cerebro casi como un código que empujan algo en su favor. Las emociones positivas siempre tienen un peso mayor a la hora de fidelizar a los clientes y consiguen que estos conecten mejor con la marca. Pero el hecho de ser popular también influye mucho en la manera en la que se percibe la marca. Esto hace que debamos tener ciertas emociones más en cuenta a la hora de buscar estrategias que logren conectar con el consumidor.

La felicidad hace que nuestros clientes se sientan mejor, por lo que los contenidos positivos tienen mayores posibilidades de ser compartidos que los negativos. Sin embargo, aunque la feclicidad parece la clave del éxito, lo cierto es que las marcas deben ser capaces de conocer mucho mejor a su público objetivo y elegir mejor aquellas emociones que les reporten mejores resultados.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las emociones negativas pueden provocar reacciones fuertes. La tristeza puede usarse, por ejemplo, para convencer al consumidor de que nuestro producto puede acabar con su malestar y para cerar mensajes poderosos y que se recuerden con mayor facilidad. El miedo puede motivar a llevar a cabo ciertos comportamientos y el enfado puede impulsar a actuar.

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