Conceptos

Del “engagement” a la venta de nuestros productos ¡entendiendo la cultura social!

Hablamos y hablamos de los Social Media, aún con ese brillo luminoso y mágico que nos lleva a confirmar que el modelo cambió, la comunicación cambió y la búsqueda de las emociones, son el primero objetivo presente en las estrategias globales de las empresas.

Pero… por mucho que hablemos de emociones, de engagement, de empatía, de impacto… y, aunque estos ítems sean realmente necesarios para conquistar el paraíso de los social media y hacer de estos, canales directos hacia el crecimiento de nuestras cifras, lo cierto es que las empresas aún se resisten a dar el salto hacia la transformación en una “marca social” pero… ¿por qué?

Para empezar debemos entender la dicotomía que se produce cuando enfrentamos a un universo de prosumidores que; en su vertiente de clientes actúan seguidos por una emoción o impulso, mientras que en su vertiente de productores deben centrarse en variables que están lejos de ser tangibles, ciertamente… captar y fidelizar clientes, es un proceso lento en las Redes sociales.

Este es gran desafío que enfrentan las marcas hoy. La clave está en lograr esa ruptura de la barrera que nos separa del cliente y para ello, innovar, escuchar, interactuar, formarnos, relacionarnos, compartir experiencias, sigue siendo el mejor camino y la mejor publicidad que puede hacer una marca de si misma.

En un momento en le que el contenido es, en sí mismo, el elemento publicitario que logra la conversión de nuestro target, debemos entender que la filosofía empresarial cambió desde sus cimientos y que hoy, sólo es posible lograr la venta de nuestros productos y la contratación de nuestros servicios, a través de la influencia que seamos capaces de atesorar.

Para que las PYMES, uno de los segmentos con mayor peso específico en el crecimiento económico desde la fuerza de trabajo, se convenzan de las bondades del nuevo escenario empresarial, debemos ser capaces de transmitirlo con un mensaje directo a su emoción. Y es que, aunque el desarrollo sea uno de los mayores desafíos que enfrentamos en las últimas décadas históricas, el mensaje es muy sencillo.

Si queramos vender nuestros productos y servicios utilizando para ello los canales, plataformas y herramientas online, no podemos olvidar que el cambio de chip debe realizarse desde los cimientos.

Sólo cuando aceptamos las reglas del juego y el desplazamiento del poder producto de la liberación de la información, estamos preparados para transformar el engagement, la emoción y la influencia, en cifras de ventas reales y tangibles que hablan de un crecimiento global.

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