Conceptos

Diseño web: cómo mejorar la experiencia de usuario

Internet es un universo que ofrece múltiples ventajas para crecer tanto a pequeños como a grandes negocios, pero sólo unos pocos consiguen el éxito. Muchas veces por desconocimiento, por no haber dedicado los recursos necesarios, por temor al cambio o por no enfocar las estrategias en el usuario. Pero lo cierto es que son los pequeños detalles los que muchas veces terminan marcado la diferencia entre el éxito y el fracaso. Pequeños detalles que tienen en cuenta las estrategias basadas en la experiencia de usuario, con el objetivo de mejorar la imagen corporativa, aumentar la tasa de conversión y fidelizar a los clientes.

La idea es que el usuario tenga una experiencia satisfactoria cuando navegue por la web. De lo contrario, podríamos perder la venta, hacer que el usuario no vuelva o, lo que es peor, que hable mal de nosotros en su entorno. Por eso, es tan importante tener en cuenta los pequeños detalles para que el usuario se quede con un buen sabor de boca. Y en esto tiene mucho peso el diseño web profesional, pensado en el usuario, bajo el lema “no me hagas pensar, dame rápidamente lo que busco y deja que me vaya contento para que vuelva”.

El internauta es impaciente por naturaleza y odia perder su tiempo, por lo que cuando entra a una web la escanea de una manera rápida y concreta, y si no le gusta lo que ve, se marcha. Con lo cual, el tiempo que tenemos para convencerles de que tenemos justo lo que está buscando es mínimo. Si llenamos nuestra web de elementos decorativos, demasiados productos, anuncios, menús demasiado extensos o estructuras poco habituales nos estaremos jugando la tasa de conversión y solamente obtendremos un altísimo porcentaje de rebote.

Y no sólo eso, sino que además nuestro posicionamiento SEO se verá perjudicado. Google quiere ofrecer la mejor experiencia posible de navegación a los usuarios y si la tasa de rebote se dispara, el buscador entiende que nuestra web no satisface las necesidades de los usuarios, por lo que no nos premiará con un mejor posicionamiento web en los resultados de búsqueda.

Elementos a tener en cuenta para ofrecer una buena experiencia de usuario

Primera impresión de los visitantes

Según un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Missouri, los usuarios solamente dedican 2,6 segundos a escanear una web y decidir si se quedan o no.  Por eso, la primera impresión es vital para captar a los usuarios que nos visitan por primera vez. Además, debes saber que cuanto más tiempo pasan en una página, mejores impresiones tienen. El color, la imagen principal y el contraste son elementos fundamentales. Pero también el tipo de letra, el menú de navegación y el buscador. Ni que decir tiene que el diseño debe estar adaptado a dispositivos móviles para que pueda visualizarse correctamente.

Mantén la coherencia del sitio web

Todos los elementos de la página deben ser consistentes entre sí para proporcionar una experiencia de navegación armoniosa. De lo contrario, la percepción de la calidad del producto será muy negativa y el usuario terminará marchándose. En este sentido, es muy importante además que los contenidos estén bien cuidados y que den respuesta a lo que el usuario está buscando. La idea es que cada página de nuestra web y sobre todo la home transmitan con claridad cuál es el propósito de nuestra web.

Incluye llamadas a la acción

Las llamadas a la acción son los botones que indican al usuario algo que debe hacer, por lo que deben ser atractivas y visibles. De lo contrario no se producirá ninguna acción.

Facilidad de búsqueda

Entender el comportamiento de los usuarios durante la navegación es clave para ayudarnos a detectar errores que podríamos estar cometiendo. Para ello, debemos averiguar de dónde viene y qué es lo que busca. Extrae información sobre los puntos en los que abandonan a través de herramientas como mapas de calor y Google Analytics para mejorar la experiencia de usuario.

Mejorar la velocidad de carga

No hay nada más frustrante para un usuario que una página lenta o, incluso peor, que no cargue. Si nuestra web tarda más de 2 segundos en cargar, obtendremos una tasa de abandono de casi el 90% y eso Google no lo ve con buenos ojos. Para mejorar tu velocidad de carga, optimiza las imágenes, reduce el número de plugins, elimina los archivos flash y utiliza la memoria caché para disminuir el tiempo de carga desde que el usuario entra por segunda vez a la página. Esto no quiere decir que no podamos poner ningún banner web, por ejemplo, sino que lo que incluyamos sea realmente útil para el usuario.

Proceso de compra rápido y sencillo

A ser posible, el proceso de compra debería completarse en un único paso para que sea lo más rápido posible. Además, evita pedir datos que no sean estrictamente necesarios y ofrecer suficientes métodos de pago para que el usuario no se vea obligado a abandonar.

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