Conceptos

Ecosistemas Digitales. Estos son mis canales, si no te gustan… tengo otros

Las competencias digitales en las empresas españolas necesitan mejorar

A día de hoy es frecuente encontrarse aún diapositivas en las que la web se encuentra en el centro de la estrategia de Ecosistemas Digitales, centrándose ésta en cómo lograr enviar allí a nuestros usuarios. Durante mucho tiempo muchos han dormido tranquilos porque su web era responsive, como si con esto ya estuviera todo hecho pero, obviamente, no es suficiente.

Con todo esto lo único que hemos conseguido ha sido aburrir al usuario quien, no lo olvidemos, entra por donde quiere y cuando quiere y que, por supuesto, cambia ‘de ropa’ en cada ocasión. Una estrategia creada e implementada con calzador es imposible que funcione y además… ¡No es necesaria!. La realidad es que, hoy en día, la tecnología nos permite hablar con nuestra comunidad desde donde ellos decidan.

Por ello, lo primero de todo es conocer por dónde y cómo nos llegan los usuarios, empezando por nuestros propios canales. En general, las analíticas de las diferentes plataformas son buenas y muy útiles para este fin, con honrosas excepciones como las de Linkedin, a la que aún le queda margen de mejora.

Para empezar, debemos hacer un mapa de situación, un paso fundamental que nos dará una visión de cómo y dónde estamos y que, en realidad, no cuesta tanto hacer. Así evitaremos desagradables sorpresas y esfuerzos innecesarios, como es el caso de una empresa (cuyo nombre no mencionaremos) que llegó a tener más de 4.000 páginas en Facebook (y que nos hizo llevarnos las manos a la cabeza).

Por otro lado, hay que escuchar y observar mediante herramientas de búsqueda semántica, reconocimiento visual y de geolocalización. Aunque no siempre tiene sentido usar los tres modelos, normalmente la combinación de varias de estas áreas da mejores resultados.

Para ir más al grano, una vez que tenemos la foto del orígen de nuestros usuarios, pasamos a crear y modificar nuestro ecosistema digital, acertando y equivocándonos hasta dar con el más óptimo para nuestros objetivos. Llevándonos a nuestro terreno la conocida frase del gran Groucho Marx, “estos son mis canales, si no te gustan, tengo otros”.

  • No debemos tener miedo a nuestro público. En general, son más permeables a los nuevos canales de comunicación que les propongamos de lo que tendemos a pensar y la respuesta suele ser buena.
  • Dependiendo de nuestro tamaño deberemos plantear un modelo de gobierno de redes basado en niveles de gestión y un sistema de validación de contenidos con varios procesos automatizados.
  • Antes de crear nada hay que analizar si nuestra comunicación es descentralizada o no. ¿Tenemos múltiples canales locales que conviven con los centrales (como sería el caso de las marcas de coches con sus concesionarios)? En caso afirmativo tendríamos que plantearnos cómo aprovechar esta situación para llegar mejor a nuestro público final sin generar un sistema muy burocrático.
  • Hay que pensar qué herramientas tecnológicas de gestión necesitamos (las propias de las redes y las soluciones específicas de terceros). Existen herramientas muy buenas, pero muchas veces la clave está en combinar varias de ellas.
  • Entrando en el terreno de las últimas tendencias, no hay que perder de vista los bots, cuyo avance tecnológico ha sido bastante destacado en los últimos tiempo. Para una primera conversación con nuestros públicos podrían ser eficientes, siempre que el set up esté trabajado.

Miguel Gómez      Miguel Gómez-Aleixandre

Director de Ecosistemas Digitales de Neolabels y CEO de Marengo

www.neolabels.com

@neolabels

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