Marketing

El futuro del libro infantil

La era digital está siendo casi tan importante para el cambio del libro como lo fue Gutemberg para la impresión de documentos. Hasta ahora, el contenido era el rey pero con la digitalización se le da cada vez más peso al lector y a su experiencia: pasa a ser activo y puede accionar e interactuar con el contenido.

“El libro se está volviendo cada vez más social y personalizado, lo que nos hace dirigirnos hacia una industria cada vez más enfocada al print on demand”. Así lo apuntan los responsables de micuento.com, iniciativa española de personalización de libros infantiles. Concretamente en el mundo infantil, la lectura sigue siendo la actividad principal de ocio para niños de entre 2 y 10 años, según una investigación realizada por Nielsen el año pasado, y el libro, el formato más importante para la creación de contenidos, con 12,5 millones de euros en ingresos, superando a los juegos. Con estos datos sobre la mesa, cabe cuestionarse de qué manera van a leer los niños en el futuro.

Tal y como declaran en micuento.com, “los nativos digitales ya nos impresionan con su capacidad de dominar una tablet o un smartphone desde una edad temprana. La tendencia está clara: el libro infantil va a seguir siendo social, colaborativo y con un contenido más personalizado, dando la posibilidad al niño de protagonizar la historia casi como lo hacía el personaje Bastian al convertirse en Atreyu, su alter ego en la historia Interminable de M. Ende”. La innovación y los efectos especiales, como la realidad aumentada, también tendrán su protagonismo y profundizará en la experiencia de la lectura.

A todo ello, cabe destacar que leer cuentos a los niños les hace ser personas felices porque es una de las actividades que potencia el apego positivo, es decir, el lazo afectivo que conecta al hijo con los padres o cuidadores y que permite forjar una relación con las respuestas que se le da a la criatura ante sus necesidades físicas o emocionales en su crecimiento. Cuando un padre o madre cuenta un cuento a su hijo se establece un contacto físico. Por ejemplo: si el cuento es contado con el niño sentado en las rodillas, se transmite afecto y seguridad y ayuda al bebé a crecer seguro, sin miedos. Además, “contar cuentos es pasar un tiempo con el niño y el apego es una relación de afecto y confianza: cuanto más tiempo se dedica al vínculo, más fomentará un apego seguro”, declara Muriel Bourgeois, una de las fundadoras de la iniciativa. Al contar el cuento, el niño o niña podrá escuchar la voz, los tonos, el gesto del padre o de la madre y así fortalecer su comunicación y su comprensión.

Micuento.com personaliza, imprime y envía libros personalizados para niños de entre 0 y 7 años a países como España, Estados Unidos, Reino Unido y Argentina. Trabajan en el desarrollo de su app, que permitirá a padres y a niños crear cuentos personalizados. Entre sus títulos se encuentran “Mirar las nubes”, “El dragón de las estrellas”, “El niño que quiso cazar al sol” y “El secreto del viento”. El próximo será “Buenas noches estrella fugaz”.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

 
Subir