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“¿Está el enemigo? Que se ponga”, y otros términos del Long Tail que copiar en nuestro negocio

“¿Está el enemigo? Que se ponga”, y otros términos del Long Tail que copiar en nuestro negocio. Quien haya reconocido la frase que da título a este post habrá pensado en Miguel Gila, teléfono en mano. Lo que no se habrá imaginado es que la frase, sobradamente conocida, tiene más búsquedas que su propio nombre: basta buscar en Google para ver que se lanzan 14 millones de resultados frente a los 5 del nombre del humorista.

Esto me da pie para hablar de SEO y de Long Tail, un concepto que puede impulsar nuestro negocio más de pensamos, aunque en ocasiones despreciemos términos complejos, mal escritos o algo absurdos.

Lo que intentamos trasladar en estas líneas es que no hay que tenerle miedo a los términos Long Tail, al contrario, hemos de usarlos en nuestro favor para promocionar nuestro negocio en la web. No en vano, son muchas las corporaciones, como Amazon, que han hecho del Long Tail su apuesta para aumentar las ventas: Amazon vende más en títulos minoritarios que en best-sellers tipo Harry Potter.

La mitad de las ventas viene de productos poco conocidos

Dice Javier Gosende que, en algunos sectores, el 50% de lo que se vende es gracias a los productos más raros:

Supongamos que tenemos un video club que esta conformado por un catálogo de 5000 películas que corresponden a 1000 títulos diferentes. Si vemos las estadísticas de ventas diarias nos encontraremos que de cada 100 películas que se venden al día, unas 50 pertenecen a los 10 títulos de superestreno y las otras 50 pertenecen a unos 40 títulos que son documentales, clásicos, películas independientes, es decir, títulos no tan conocidos.

La tendencia hasta hace poco era invertir el tiempo y el dinero en los productos más conocidos y competitivos, dejando así unos nichos de mercado muy apetitosos. Con el Long Tail, esto cambia: apostamos por términos más largos, menos genéricos, más “marginales”, pero que dan tan buen resultado como los otros.

Al fin y al cabo, hemos de tener clara una cosa: nadie busca “hotel” en Google, sino que optan por “hotel romántico en Santiago”, “hoteles baratos Madrid”, etc. Siempre tenemos que pensar como el cliente: ¡nosotros también lo somos! La pregunta es: “¿Qué buscaría yo?”

Es por eso que la empanadilla de Móstoles y la frase de Gila tienen éxito: habrá quien haya visto el anuncio de Campofrío y no sepa o no se acuerde de quién es Gila, o quien busque este sketch en concreto porque es muy gracioso. Es eso lo que hay que aprovechar: que aún quedan Encarnas de noche que se pueden posicionar y traer visitas con menos competencia.

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