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Impacto de las nuevas tecnologías en el empleo

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Hoy en día, el mercado laboral se caracteriza por su flexibilidad, pero también por la rigidez de la legislación a pesar de la reforma laboral puesta en marcha en 2012. De hecho, en 2008, con dos millones más de empleados, España tuvo la misma productividad que cuando no los tenía. Y las tecnologías pueden hacer mucho por aumentar la productividad, pero hará desaparecer puestos de trabajo.

Ayer, el 24 de octubre de 2017, IMF Business School organizó un debate con el objetivo de analizar el impacto de las nuevas tecnologías en el empleo. En la mesa redonda participaron representantes de diferentes empresas del sector: Rubén Martínez, responsable de gestión de Talento en ASTI; Paula Rodrigo, directora de RRHH de la consultora de IT VASS; Alejandro Touriño, abogado experto en la regulación de Internet; Ángel Hernández, socio fundador de Chatbot Chocolate; Bernardo Montero, socio fundador de Guudjob, y Lina Robles, directora de la Comisión de Expansión de WomenCEO.

El debate fue moderado por Carlos Martínez, presidente de IMF Business School, quien planteó si con este contexto no es sino la educación la base sobre la que se construye el futuro. En palabras de Bernardo Montero la gente tiene que remontarse a 2008, con el inicio de una crisis económica por la que “el mundo reventó, y es en situaciones de necesidad cuando sale lo mejor de cada uno”, y aseguró: “A ese momento y a esa necesidad achaca el crecimiento exponencial del número de emprendedores en España y la tecnología puede ayudarnos a ser más productivos”.

Por su parte, Paula Rodrigo señaló como la tecnología va a hacer que desaparezcan algunas profesiones, pero a cambio está haciendo que surjan nuevos perfiles. Ella dijo: “Es en el trabajo menos cualificado donde nos tenemos que reinventar, por eso la formación es fundamental”. Según los últimos datos de la Comisión Europea, el 40% de las empresas no encuentra trabajadores con el perfil adecuado. A esto hay que sumarle que 70 millones de europeos carecen de las habilidades adecuadas en el mundo digital. Ángel Hernández argumentó: “La opción tecnológica ha sido gradual y creciente, y de hecho las empresas más valoradas hoy y con mayor capitalización bursátil son las tecnológicas, en las que la disrupción es el pan de cada día. O los perfiles más bajos aportan un valor diferencial o tenemos un problema”. En su opinión las tecnologías permiten hoy que la gente se autoforme casi en lo que quiera y es que, actualmente, el mercado laboral va más rápido que la formación.

Respecto a esto, el abogado Alejandro Touriño reflexionó: “En el fondo nada de esto es nuevo, sino una consecuencia de la propia evolución del hombre. Cada vez somos más eficientes y competitivos. Hoy hay ordenadores que piensan por nosotros y es una idea que da cierto miedo, el mismo que tuvieron los que escribían a mano ante las máquinas de escribir”. Por su parte, Rubén Martínez puntualizó: “No se trata de máquinas frente a humanos, sino de máquinas con humanos”. Una idea a la que Lina Robles añadió la internalización de las empresas españolas y el empuje de las mujeres, al frente de algunas de las más importantes compañías tecnológicas.

En palabras de Carlos Martínez, empresas como Amazon tienen déficit de mujeres STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Además, Rubén Martínez, explicó como las estadísticas dicen que el 50% de los futuros empleos se encuentran en este tipo de perfiles científicos. Carlos Martínez insistió:  “El 40% de los empresarios europeos dicen que no encuentran perfiles para cubrir sus necesidades, por eso insisto en que la clave es la educación”.

Las empresas españolas encuentran muchas dificultades es su internacionalización. Paula Rodrigo explicó: “Es complicado regular con una legislación tan rígida si tenemos referentes como el mercado anglosajón”. Alejandro Touriño habló de problemas de legislación y de falta de adaptación cultural. Para él, el error de partida es mantener una retribución del individuo que depende de un horario en vez de una tarea. Él comentó: “Con este planteamiento estamos muertos, y todo cambio tiene víctimas”.

En definitiva, los ponentes coincidieron en la necesidad urgente de talento, en un país en el que se aprecia la formación para entrar en el mercado laboral pero también competencias y la actitud. El portavoz de Guudjob comentó: “Si un candidato me pregunta si se trabaja el viernes por la tarde lo descarto de inmediato”. Por su parte, Carlos Martínez concluyó: “Nuestro deber es el que reducir la distancia entre la universidad y la empresa, porque hoy parece que se valoran más las competencias que los títulos universitarios”.

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