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Innovación y digitalización

accion marketingEl pasado diciembre se celebró en el Barclayscard Center de Madrid, la Gala de entrega de Premios 40 Principales Ballantine’s, donde la radio fórmula y la música pop-comercial fueron los auténticos protagonistas. Como viene siendo habitual desde hace seis años, Ballantine’s volvió a patrocinar los Premios poniendo color y expectación a una Gala llena de sorpresas, que este año contó con la presencia del grupo internacional del momento: One Direction.

En un acontecimiento tan importante y tan esperado, la marca contó con la colaboración de Método Helmer para llevar a cabo una serie de acciones que dotaran de contenido a la gran fiesta de la Música en España. Entre otras acciones, Método Helmer fue el responsable del diseño y producción de la sala que la marca puso a disposición de sus invitados más especiales.

Una “azafata virtual” daba la bienvenida a los asistentes, y les indicaba el camino para acceder a una sala que se transformó en un entorno futurista y exclusivo con un juego de luces y espejos que convertían el espacio en la “Infinity Room”, inspirada en la obra de la artista japonesa Yayoi Kusama.

El concepto se pudo acotar y adaptar gracias a la tecnología  “Arduino Uno”,  generando un espacio envolvente que transportaba a una especie de cosmos compuesto por “Atomos de luz” LED y “terminaciones de luz” de fibra óptica. Una especie de galaxia que se apagaba y encendía armoniosamente a través de un algoritmo único.

En definitiva, una experiencia meta-sensorial que Ballantine’s ofreció a sus invitados más especiales. Tecnología y sensibilidad en un mismo espacio, replicando un concepto de “cosmos infinito”.

Podemos destacar que la marca sigue apostando fuertemente por el territorio de la música, no sólo con este patrocinio, sino también con el lanzamiento de su nueva plataforma digital B-MUSIC, que también tuvo su momento de protagonismo durante la Gala. Para ello, se desarrolló una acción interactiva con el presentador de 40 Principales Xavi Martinez justo antes de la actuación de One Direction, colocándole un sensor que enviaba sus señales vitales a un Arduino Mega que convertía el ritmo de sus latidos en visuales con forma de ecualizador y onda de sonido.

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