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La financiación de las ONG peligra

Las ONG abren nuevas líneas de acción para frenar la caída. Predomina la obtención de nuevas vías de financiación (opción que ha llevado a cabo el 60% del sector), la reducción de plantilla (55%) y compartir recursos con otras ONG para reducir servicios (40%).

El Tercer Sector comenzó a sufrir las serias consecuencias de la crisis económica en 2012. Según un informe elaborado por el Instituto de Innovación Social de ESADE, la Obra Social “la Caixa” y la Fundación PwC, se prevé que la financiación del Tercer Sector en nuestro país caiga, desde 2012 hasta 2016, hasta un un 33%.

Al acto de presentación del estudio, celebrado en CaixaForum Madrid, han acudido Jaume Lanaspa, director general de la Fundación “la Caixa”, Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE y Javier Garilleti, director de la Fundación PwC.

A diferencia de la percepción generalizada, el informe muestra que entre el 2008 y el 2011 se mantuvo el status quo económico de las ONG: la financiación pública compensó la caída en financiación privada. Sólo en el 2011 se recibieron más de 8.000 millones de euros de financiación, con una alta dependencia de las Administraciones públicas (70% del total), mientras que más del 20% de la financiación privada procedía de la Obra Social de las Cajas de Ahorro. En ese periodo, el volumen de empleo superó los 400.000 puestos de trabajo remunerados, representando el 1% del PIB.

Sin embargo, 2012 supuso la llegada del “tsunami” económico para el Tercer Sector de Acción Social, según los autores del estudio, por varias causas: Caídas en las altas de nuevos socios, dificultades de cobro cada vez más acuciantes, cancelaciones o falta de ejecución de subvenciones. Y todo ello en un entorno con menos posibilidades de acceso al crédito.

La complicada situación económica también se percibe en cuanto a la participación de la sociedad española en el Tercer Sector. De un 14% de población donante en 2006 se pasó a un 9% en 2010 (un porcentaje que es la mitad del que existe a nivel europeo). Pero, por otro lado, entre 2008 y 2011 se incrementó el tiempo de voluntariado y el de ayuda a necesitados. El 51% de los encuestados afirma que la principal razón de este incremento es la imposibilidad de poder aportar a través de una mayor colaboración económica.

De hecho, según la Fundación Adecco, un 17,2% de los españoles ha finalizado, reducido o sustituido su colaboración económica con las ONG durante 2011. El 95,7% de los cuales achaca esta circunstancia a la crisis y al descenso de sus recursos económicos.

El informe determina varias líneas de acción que empiezan ya a desarrollar las entidades del Tercer Sector para poder sobrevivir en un futuro:

  • De receptor de fondos a agente activo en la búsqueda de financiación: Las opciones de mayor financiación provienen cada vez más del ámbito privado, con unos donantes que buscan un modelo más enfocado a los resultados y con un perfil más profesionalizado. No obstante, a corto plazo este tipo de financiación retrocederá alrededor de un 6%, aunque este recorte será mucho menos acentuado que en el sector público.
  • De auditoría de gastos y facturas a medición de resultados: El cambio del perfil del financiador implica que la justificación de fondos dejará de basarse en facturas para pasar a pivotar sobre la medición de resultados.
  • De entidades independientes a entidades en colaboración: Las entidades tendrán que establecer mayores vínculos de colaboración entre ellas en proyectos conjuntos, en herramientas de medición de resultados o en servicios compartidos.
  • De entidades dedicadas íntegramente a actividades de no-atención a un predominio de entidades dedicadas a la atención directa: La sensibilización con respecto a la crisis económica lleva a una priorización de las actividades de atención directa por parte de los financiadores y, por lo tanto, a que entidades antes dedicadas a la investigación transformen su cartera de servicios.

ONGA parte de las nuevas estrategias de supervivencia, las ONG han llevado a cabo medidas drásticas como EREs o reducciones de plantillas, la no renovación de contratos, la desaparición de entidades o el cierre de sedes y el inicio de fusiones entre las entidades.

El siguiente gráfico, incluido en el informe, cuantifica y compara las principales soluciones que aplican actualmente las ONG para asegurar su viabilidad y futuro:

Tal como indica el gráfico, predomina la obtención de nuevas vías de financiación (60%) y la reducción de plantillas (55%). En un segundo nivel, se apuesta por compartir recursos y reducir servicios (opción que ha llevado a cabo el 40% del sector).

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