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La nostalgia, un arma de doble filo

nostalgia

Es bien sabido que los publicistas recurren a diversos procesos psicológicos con el fin de alcanzar los objetivos de sus clientes. Pero, ¿cuál es el verdadero efecto de las emociones?

Las emociones, tanto las positivas como las negativas, pueden incrementar las ventas. Sin embargo, hay varias cuestiones que debes estudiar en profundidad antes de lanzarte a por estrategias de este tipo.

Imaginemos que decides hacer uso de la nostalgia: pueden darse los dos siguientes casos.

1.- El uso de la nostalgia empuja al consumidor a adquirir el producto o servicio que se ofrece.

2.- El consumidor rechaza tanto al producto como al mensaje, puesto que le hacen sentirse mal y deprimido.

¿Qué tener en cuenta a la hora de recurrir a la nostalgia? Pues bien, nunca empujes al individuo a sentirse mal. Los recuerdos que evoques deben estar relacionados con momentos felices que ha vivido y que todavía podría volver a vivir. Este segundo es un requisito imprescindible, pues si el receptor no puede volver a vivir una situación parecida probablemente consigas que se deprima y vuelva al pasado.

Esto podría hacer que el individuo compare su presente con su pasado y no se sienta satisfecho con los cambios. ¿Crees que si se da esta situación conseguirías que la compra se efectué? NO.

En resumen, ten cuidado con el uso de la nostalgia. Podría llevar asociados tanto numerosos beneficios como pérdidas. Tampoco olvides que todos los individuos reciben el mensaje de modo diferente, por ello no es aconsejable lanzar este tipo de campañas en los mass media.

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