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Las innovaciones que están por venir

Steve Wozniak ha sido el encargado de clausurar la primera jornada del World Business Forum I am a Story Maker en Madrid. Le han precedido Oscar di Montigny, con su teoría de retorno al centro, y Federico J. Gonzalez de NH, para quien la complacencia mata.

Steve Wozniak ha relatado su papel de ingeniero en la creación del Apple I y Apple II, y cómo formó un tándem ganador con Steve Jobs, que estaba más orientado al diseño, la forma del producto y su venta: “él era el empresario”. Aclaró que la empresa no nació en un garaje, como se cuenta, que solo fue el lugar donde hacían diseños de ingeniería en un papel. Ha contado cómo Steve Jobs ya entonces quería productos sencillos que la gente pudiera entender, y ha recordado irónicamente cómo “en aquellos tiempos no había abogados que nos dijeran lo que no podíamos hacer, así que lo hacíamos”.

Se ha definido como autodidacta desde que a los nueve años empezó a pensar como ingeniero, y ha destacado la influencia de su padre, que era ingeniero electrónico, y cuánto le influyeron los videojuegos. Ha reconocido que lo más importante es la inquietud,  “lo más importante para iniciar un proyecto es decir yo quiero esto”, no dejar de darle vueltas a la cabeza y poner en práctica cosas que no se explican en ningún sitio. Así lo hizo cuando jugaba a los nueve años con sus amigos y diseñó dispositivos electrónicos para comunicarse entre ellos, sin que sus padres lo supieran. Lo mismo cuando creó el Apple I y cuando llegó a la generación de color de Apple II.

Ha asegurado también admirar a Tim Cook porque está muy abierto a las necesidades de la gente, y que ese es el camino de Apple, hacer productos que cambian la vida, que ayudan a la gente. Cuando piensa en todas las innovaciones que están por venir, cree que hay que seguir trabajando en el reconocimiento de voz, la autoconducción y los robots inteligentes, “construiremos robots para que nos ayuden y usaremos nuestra inteligencia para otra cosa”.  A él que le gusta la innovación, y que el cambio es parte del mundo, considera que hoy el cambio es muy rápido, “¡Madre mía!”.

Reconoce que tuvo en su padre un maestro, también su profesor de electrónica en el bachillerato y un profesor de música clásica. Por eso a él también le gusta enseñar, y aparte de “admirar a los profesores”, él dio clases durante ocho años y ha regalado ordenadores, pero reconoce que aunque cada niño tenga un ordenador, “un ordenador no es un profesor”. Defiende la pasión y la emoción de los jóvenes para perseguir la innovación

Por su parte, Oscar Di Montigni, el creador del principio “Economía 0.0”, ha hablado del héroe como “cualquier persona que tenga la intención de que este mundo sea un lugar mejor para todos”. Ha realizado un paralelismo entre cómo enfrentarnos al futuro y los cuentos, porque “las historias no necesitan que alguien las cuente, necesitan que alguien las haga; y somos creadores naturales de historias”. En primer lugar, planteaba si nos enfrentábamos a la era del cambio o al cambio de era, asegurando que la religión, el gobierno, los bancos, la familia o la tecnología han dejado de ser referencias absolutas, “ni la vida misma lo es”; “estamos viviendo un cambio de paradigma enorme”, ha asegurado Di Montigni. Planteándose los grandes cambios que vamos a vivir en los años 2020-2030, se refería a cuatro principalmente: la demografía, la mayor conciencia ecológica, la tecnología, sobre la que ha asegurado que “va a ser el elemento más importante de nuestras vidas y nuestro cerebro no está listo”, y, por último, la ética, los valores y las conductas.

Cuatro valores de estas conductas deberán ser, según el economista, la sostenibilidad, la rapidez, aunque ha matizado que “rápido no es lo mismo que superficial”, la unicidad y universalidad y la transparencia: “ya no se puede ocultar nada; la siguiente moneda va a ser la de la reputación”. De hecho, ha añadido una tercera dimensión al respeto y el amor que sienten los clientes por las marcas, la de la gratitud, que resultará fundamental en el futuro. Por último, ha afirmado, la moraleja de este cuento es que “el amor contiene al dinero” y “hay que ganar dinero de la manera correcta”. Por ello, su última invitación al público, que acto seguido ha correspondido a Di Montigni con una gran ovación, ha sido: “sed siempre vosotros mismos a menos que queráis ser héroes. En ese caso, sed héroes.”

El economista y CEO de NH Group, Federico J. González, ha basado su intervención en la práctica del cambio que han experimentado los hoteles NH en los últimos años. En su caso, han sido cinco las claves para hacer el cambio posible, según él mismo ha asegurado. En primer lugar, establecer y elaborar un plan claro, que pueda pagarse, relevante y en continua evolución, y con sistemas integrados. Para desarrollarlo, según González, hay que tener capacidad de cambio de adaptación, porque “el cambio es hoy la norma. Necesitas estar constantemente cambiando”, siendo uno de los retos más complicados el que “no podemos cambiar nada hasta que se acepte y se visualice la diferencia”. Como tercera de las claves apuntaba a la capacidad de rodearse de las personas acertadas con una única forma de hacer las cosas, seguida de ser honesto, entre otros motivos porque “todo el mundo puede verte ahora; no puedes esconderte”. Por último, y como una de las claves fundamentales para el cambio, apuntaba al liderazgo, basado en capacidades como la generosidad, el carácter, el coraje, la comunicación… pero, sobre todo, en la percepción de uno mismo y la curiosidad.

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