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¿Qué podemos aprender de la histórica metedura de para de los Oscars?

A estas alturas no hay nadie que no haya oído hablar de la meteura de pata de los Oscars, que casi nadie de nosotros vimos en directo, pero que en pocos minutos consiguió pasar la historia del certamen. En esta ocasión las portadas no fueron copadas por por los mejores y peores looks o las listas de los premiados, sino que fue la metedura de pata del final de la gala. La que hizo que el escenario se llenara de alborozados ganadores, que pasaron en pocos segundos de la euforia a la tristeza.

oscarsFaye Dunaway y Warren Beatty se encontraban en el escenario indicando cual era la película ganadora del año y cuando llegó el momento anunciaron que el galardón era para la película “La la Land”. Pero después de que todo el equipo subiera al escenario y uno de los productores comenzara el discurso, la alegría fue interrumpida para anunciar que se trataba de un error y que la ganadora era realmente “Moonlight”. Lo que no solamente ha quedado en una anéctdoa divertida, sino que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los organizadores del evento y para las empresas implicadas en él.

Beatty afirma que ellos recibieron una tarjeta con el nombre de la actriz de “La la Land”, de lo que dedujeron que se trataba de la película galardonada. Sin embargo, Stone señala que esta tarjeta estaba en su poder. La firma que custodiaba los sobres ha pedido disculpas por el error y en estos momentos ha abierto una investigación para averiguar qué sucedió.

Pero fuera como fuera, lo cierto es que se trata de uno de esos momentos de los que podemos aprender muchas lecciones sobre lo que hay qué hacer y lo que no hay que hacer a la hora de enfrentarse a una crisis como esta.

Reconocer el error, aunque duela

Aunque no es agradable para nadie, cuando se produce un error como este, es importante actuar y “dar la cara”, incluso cuando se hayan puesto en marcha otros mecanismos. Y no solamente por cuestiones éticas, sino porque es una acción bastante inteligente. Internet y las redes sociales hacen que actualmente sea muy complicado escapar a los fallos y no reconocerlos puede resultar muy perjudicial para la imagen de la marca.

Controlar a los portavoces

Cuando cometemos un error, sobre todo su es público, los medios estarán preparados para publicarlo y sacar puntada del mismo. Es importante que la marca sea rápida y que evite que todo el mundo diga lo que quiera cuando quiera, ya que estod dará lugar a diferentes versiones, historias y acusaciones. Es lo que ha ocurrido en esta ocasión, en la que los actores han hablado sobre ello, por lo que la historia real ha quedado totalmente desdibujada.

No escurrir el bulto

Es funfamental asumir la responsabilidad de los errores y aceptar la culpa de lo ocurrido. Es posible que en el proceso que ha llevado el error hayan participado distintas personas y puede que uno solamente sea una víctima más, pero echar la culpa a los demás no se ve con muy buenos ojos por parte de la opinión pública.

Guiño a los consumidores

Cometer errores es humano, pero el mundo no se acaba. Las marcas deben ser capaces de gestionar el error y salvar los muebles para que esto no tengas repercusiones negativas sobre su credibilidad y su imagen. Gestionar la crisis adecuadamente ayudará a mejorar la relación con los consumidores. Es importante explicar los sucedido, tomarlo con humor y reconocer la propia humanidad.

 

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