Marketing

Los técnicas de marketing con los que nos engañan los supermercados

Todos acudimos al supermercado al menos una vez por semana. El lugar donde adquirimos todas las cosas necesarias para la vida cotidiana. Pero el hecho de que sea un destino siempre inevitable no hace que los supermercados no pongan toda la carne en el asador, empleando técnicas de marketing con el objetivo de que los consumidores compren más. Los supermercados son expertos en el us0 del marketing y en la aplicación de nuevas tecnologías y de las últimas tendencias para potencias sus ventas. ¿Quieres saber cómo lo consiguen?

Técnicas de marketing

1. El Big Data y los precios dinámicos

El análisis de datos permite a los supermercados saber  qué es lo que quieren los consumidores y qué precio están dispuestos a pagar por cada producto en función del momento. Saben perfectamente que el precio es un elemento clave para diferenciarse de sus competidores, especialmente en tiempos de crisis. Pero además, se espera que en los próximos años, los precios sean dinámicos y se adapten a la demanda y necesidad de los consumidores como ya ocurre en Reino Unido.

2. Los precios psicológicos

Además, los supermercados saben perfectamente  que hay precios que nuestro cerebro procesa de una forma mucho más positiva de lo que en realidad son si nos paramos a pensarlo fríamente. Se trata por ejemplo de los precios que acaban en 99 y con terminaciones en 5 o en 7, que consiguen mejores ratios de respuesta entre los consumidores. Sin olvidar las ofertas rápidamente diseñadas para seducir a los clientes como el “llévese 3 y pague 2”.

3. Disposición de los productos

Como sabrás, los productos tampoco están colocados al azar. Por eso muchas veces encontramos en la misma estantería productos que no pertenecen a la misma familia pero que suelen consumirse juntos. Pero otras colocaciones se basan en estudios muy precisos y complejos sobre cómo reacciona nuestro cerebro cuando los ve. Por eso, los productos que quiere vender el supermercado o que actúan como efecto llamada suelen estar a la altura de los ojos. Además, el propios supermercado está distribuido de manera que los productos de primera necesidad estén al principio y los productos que no habríamos adquirido durante la compra al lado de la caja.

4. El carro de la compra

Como habrás notado, los carros de la compra no son ágiles y no permiten ir muy rápido, deslizándose lentamente por el establecimiento y obligando al cliente a comprar de forma relajada. Además al ser cada vez más grande, esto hace que metamos más cosas.

5. Marketing sensorial

Los estímulos que nos llegan a través de los sentidos también juegan un papel clave. Entran de lleno en nuestro subconsciente para seducirnos, despertando emociones, sensaciones y empujando a comprar. la música hace que el consumidor se sienta incitado a quedarse más o menos tiempo en función de la afluencia de gente y el olor del pan recién hecho hace que el cliente no solamente compre pan, sino también lo que lo acompaña.

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