Noticias

Nuevo concepto de franquiciado low-cost

Aparece la primera franquicia low-cost para impulsar el autoempleo

La iniciativa pretende atraer el empuje de los emprendedores que ponen en marcha un negocio como alternativa al paro.

Fomentar el autoempleo sin necesidad de invertir en personal, alquileres, y, lo más importante, sin necesidad de recurrir al crédito bancario. Ésta es la rompedora apuesta de la empresa Educa-Training, que ha decidido hacer un viraje hacia un nuevo sector emergente: el de los emprendedores que deciden poner en marcha su nuevo negocio como alternativa al paro.

Al contrario que las franquicias tradicionales, la propuesta de Educa-Training no requiere disponer de un local, ni supone tampoco el desembolso de grandes cantidades en obras y otros arreglos. El emprendedor dispone desde el primer día de las herramientas necesarias para vender y, si es necesario, puede utilizar los recursos y experiencia del franquiciador para mejorar su potencial de ventas. De esta forma centra su trabajo en el punto crítico: la obtención de nuevos clientes.

La fórmula del franquiciado low-cost resulta doblemente atractiva si se tiene en cuenta que cada franquiciado cuenta con el apoyo, acompañamiento y el ofrecimiento de zonas de exclusividad por parte de la empresa fundadora de esta iniciativa. “Crear un negocio propio es una opción tentadora en estos momentos, pero está demostrado que hacerlo bajo la protección de una franquicia solvente es hasta 10 veces más fiable y seguro”, afirma Sebastián Trivière-Casanovas, director general de Educa-Training.

Formación a coste cero

Educa-Training ofrece a sus franquiciados una ventaja muy significativa: al estar certificada por la Fundación Tripartita, puede ofrecer formación bonificada que las empresas se deducirán de las cuotas que pagan a la Seguridad Social. De esta forma, el cliente acaba obteniendo cursos de formación a coste cero.

“En un contexto de crisis como el actual, este producto es especialmente atractivo para las empresas, precisamente porque no supone ningún coste extra, con la ventaja de que los empleados de las mismas están más preparados y motivados”, explica Sebastián Trivière-Casanovas. “Lógicamente, esto también supone que las ventas son más fáciles para nuestros franquiciados, porque pueden ofrecer un producto que no implica costes para los clientes”.

Precisamente por esas características diferenciales, los franquiciados pueden recuperar la inversión inicial en tan sólo seis meses de media.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

 
Subir