Conceptos

Presentaciones sí, pero con valor.

A estas alturas es innegable que un contenido visual es lo más efectivo para la promoción de los productos de las marcas, ya que lo visual se graba mejor en la mente del usuario. En ocasiones, las marcas y profesionales se ven obligadas a crear presentaciones para que el mensaje que tratamos de hacer llegar al cliente se grabe mejor en su mente, y es por ese motivo por el que la presentación debe tener una calidad increíble.

Una presentación debe perseguir un objetivo básico y primordial, y no es otro que el de aclarar toda posible duda que pueda surgir a quien la ve.

Con frecuencia cometemos un error, y es perdernos en terminología y conceptos que nosotros entendemos pero el cliente no. El cliente quiere saber qué podemos hacer por él y su negocio y cómo lo vamos a hacer, sin historias, todo clarito y bien explicado. Para ello, lo que haremos será plantear una presentación compleja en contenido pero sencilla en forma. No necesitamos incluir todos los datos del mundo, y tampoco podemos perder de vista una cosa: la presentación es el apoyo a lo que tenemos que decir, es el refuerzo, no un libro de texto. Distraer al cliente con dibujos y elementos innecesarios es un error.

He visto muchas presentaciones que constan simplemente de fotografías, una presentación que no tiene un contexto claro sin una explicación, y he visto presentaciones en las que la palabra es lo predominante. Lo ideal es un equilibrio entre ambas.

Un aspecto importante a considerar y que, sin embargo, muchas veces pasamos por alto, es la tipografía que vamos a elegir. Necesitamos que nuestra presentación hable de nosotros como profesionales, y nuestra tipografía debe transmitir ese valor, así como también es fundamental el uso de los colores correctos. Cada uno de ellos transmite una sensación, y proporcionan un aspecto diferente a nuestra presentación, por lo que deberemos realizar una correcta elección de los mismos.

Por último, podemos proporciona más valor a nuestra presentación si implantamos  recursos varios como imagenes, vídeos o capturas de pantalla, pero siempre teniendo en mente el objetivo de no convertir nuestro dossier en meras imagenes, y huyendo de recursos de mala calidad y que contengan marcas de agua, ya que eso nos dará una imagen pobre a los ojos del cliente.

 

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