Social Media

¿Redes sociales para todos?

Facebook, Twitter y Tuenti han pasado del terreno privado al empresarial. Las corporaciones se han dado cuenta del enorme potencial que supone estar presente e interactuar en las redes sociales. Así, HP afirma “utilizamos blogs y redes sociales como un lienzo donde plasmar nuestra imaginación, y como el lugar donde compartir nuestras vacantes y eventos profesionales”. 

El crecimiento de Social Bussiness “se está convirtiendo en una herramienta vital para el negocio ya que permite que las organizaciones transformen casi cualquier acción en operaciones”, declaraban recientemente IBM y RIM (fabricante de las Blackberry), lo que nos da una idea de la importancia que tienen las redes sociales en el organigrama empresarial. 

Asimismo, la productividad aumenta si los empleados de una empresa se conectan a las redes sociales en horario laboral: un estudio de la Universidad de Melbourne afirma que los trabajadores que realizan breves paréntesis en sus tareas para navegar por las redes sociales aumentan en un 9% su productividad. 

Entonces, ¿qué conclusiones se pueden extraer de estos datos? ¿Redes sociales para todos? ¿Debemos evitar cualquier tipo de discriminación y apuntarnos al carro empresarial  de los social media? La respuesta es sí… y no. Al igual que no todas las empresas son iguales, ni tienen las mismas necesidades en otros ámbitos, con las redes sociales debemos tener un criterio definido y aplicarlo.

En palabras de Marc Cortés, socio de Roca Salvatella y fundador de Cava&Twits, hay una serie de cuestiones que debe plantearse una empresa antes de entrar de lleno en los social media, un, por llamarlo así, checklist de sugerencias de obligado cumplimiento. La hemos adaptado, libremente, a continuación.

Qué tienes que saber antes de crear un perfil de empresa en los social media

  • Número uno: Identifica tus objetivos. ¿Para qué quieres estar en Facebook o Twitter? En este caso, debes plantearte los objetivos de la e-comunicación como lo harías con la comunicación a secas. Un plan de comunicación bien estructurado define los medios que necesita y por qué los necesita. Haz lo mismo con las redes sociales.
  •  Número dos: analiza tu entorno. ¿El resto de empresas de tu sector están en los social media? Si no lo están, no te preocupes, puedes ser pionero, pero echa un vistazo a lo que hacen tus competidores  “socialmediamente” hablando y para qué está tu público objetivo en las redes sociales.
  • Número tres: define tu plan de acción. Que estés pensando en entrar en las redes sociales empresarialmente no significa que puedas hacerlo a tontas y a locas. Realiza un plan de acción que incluya el cómo, el dónde y el cuándo, además de quién se va a encargar de realizarlo. No dejes ninguna “W” del periodismo al aire.
  • Número cuatro: ¿cuántas redes sociales necesitas? Bien haya una o cincuenta, no es necesario que uses todas las redes sociales existentes ni todas las herramientas inventadas para gestionarlas. Reflexiona y escoge las que más se adecuen a tus objetivos. Sólo Dios está en todas partes: en los mortales la omnipresencia es indefinición.
  • Número cinco: Si no sabes para qué lo quieres, no lo uses. Lo anterior nos lleva a este punto. ¿Para qué quieres un Twitter o una cuenta de Facebook en la empresa? Si no la vas a usar o mantenerla actualizada, mejor no la hagas.
  • Número seis: ¡Monitoriza! Internet es una jungla de referencias. Aprende a medir y monitorizar los datos que necesitas.
  • Número siete: Conoce los sitios que te afectan. Identifica, conoce y sigue los espacios en Internet en los que se habla sobre la empresa o sobre temas/personas relacionadas con tu actividad empresarial. Y no subestimes su influencia.
  • Número ocho: Conoce a las personas que te afectan. Al igual que con los sites, haz lo mismo con los generadores de opinión: conócelos.
  • Número nueve: Las relaciones más interesantes se hacen fuera del hogar. No seamos ingenuos. Las conversaciones más interesantes sobre nuestra marca o empresa no se producen en el espacio de la marca, sino fuera de ella. Aprende a relacionarte fuera de este “espacio de seguridad”.
  • Número diez: No propongas una plaza si no sabes torear. Es decir, si no sabes (o no quieres) usar los social media (opinar, contestar y dar información) no entres en las redes sociales. ¿Para qué?
  • Número once: La conversación no se solicita, se merece. Si quieres que hablen de tu empresa, debes tener algo que aportar, algo que decir sobre un tema de interés, y (lo que es más importante) que lo que digas tenga valor o genere interés.
  • Número doce: Las redes sociales son perfectas para segmentar públicos, no para aglutinar personas. Cada red social tiene un determinado perfil en función de ciertas características sociodemográficas. Si tu empresa no está interesada en un perfil en concreto, no entres en esa red social. ¿Qué haría un vendedor de dentaduras postizas en Tuenti?
  • Número trece: Alguien ya ha creado la red que necesitas. Obviamente, es complicado ser el primero. Adáptate al medio.
  • Número catorce: No puedes permitirte la red que necesitas. Al igual que en el caso anterior.

“Contraindicaciones” de las redes sociales

La conocida consultora Deloitte ha realizado un estudio sobre las redes sociales en la empresa. De él se extraen datos muy significativos, como el hecho de que 1 de cada 6 directivos pretende controlar las opiniones sobre la empresa que sus empleados hacen en las redes sociales. Los directivos o bien restringen su uso en el lugar de trabajo, o bien agregan a los empleados como “amigos” para saber exactamente lo que publican. Un aspecto que indica la desconfianza de algunos empresarios hacia los Social Media, la cara y la cruz de una realidad vigente, que, según los expertos, en nada favorece a la dinámica empresarial: Enrique Dans, profesor de la IE Business School, afirma que “Prohibir el uso de redes sociales en las organizaciones sería como impedir que los empleados utilizasen el teléfono porque les puede distraer de su trabajo”.

Finalizaremos este artículo con una cita del citado Marc Cortés, del artículo (muy recomendable) “El humo de los Social Media”: “En este entorno, las empresas deben aprender a moverse entre el humo, tratar de no quedar atrapadas en modas y vincular su actividad en las redes sociales a sus objetivos de negocio. Hablamos mucho del 2.0, de abrir una cuenta en Facebook o en Twitter, y a lo mejor deberíamos plantearnos que esto va del 12%; es decir, de la rentabilidad o la adecuación a objetivos que hay que pedirle a los proyectos. La marca debería fijar unos objetivos y unas métricas (rentabilidad, ventas, notoriedad…) y las redes sociales, en todo caso, deberían contribuir a su consecución.

Tener 10.000 amigos, perdón, fans en terminología Facebook es muy estimulante, pero no son contactos de la marca, sino de Facebook. La marca no sabe nada de ellos y seguimos empujando a los clientes fuera de nuestras webs para mandarlos a Facebook. El trabajo es construir una base de contactos donde tener información para poder relacionarnos con ellos y, en todo caso, saber si disponen de perfiles digitales y si quieren que sea en ellos (en Twitter o en Facebook) donde les contemos cosas”

Artículo completo, tribuna de expansion.com: “El humo de los Social Media”

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